Un hombre (escondemos su identidad) fue a su rutina de compra al supermercado con la intención de comprarse una PlayStation 4. El se levantó ese día pensando en como podía conseguir un descuento por esta compra.

De tanto pensarlo, se le prendió el «bombillo». Según el medio francés L´Est Republicain, este señor peso la PS4 en las básculas de fruta, su peso daba una cantidad de 9,29 euros, pegó la etiqueta encima del código de barras y se lanzó a la aventura.

Se fue directamente a las cajas automáticas (obviamente tenía prisa) y a ver que no estaban supervisadas en ese momento, pasó la PlayStation 4 por el lector de etiquetas y el precio que le salió fue el de 9.29 euros, como si comprara naranjas. Puso su compra en la bolsa y se marchó.

Compra PS4 a precio de naranjas

Este joven sería un héroe mundial para los gamers, salvo que la avaricia le pudo y al día siguiente intento realizar el mismo proceso, pero el supermercado, que ya se había dado cuenta, estaba preparado, buscando a la persona que lo hizo (tras hacer inventario) y la policía lo detuvo de inmediato.

El chico se excusó que vendió la videoconsola por 100 euros y quería volver a hacer lo mismo para ganarse un dinero extra para un viaje a Niza. Pero al final, la avaricia rompió el saco.